El sistema de puntuación en el tenis de mesa olímpico está diseñado para crear partidos rápidos y competitivos, utilizando un formato de mejor de cinco o mejor de siete juegos. Los jugadores tienen como objetivo ser los primeros en alcanzar 11 puntos, asegurándose de ganar por un margen de al menos dos puntos. Con el sistema de puntuación por rally, los puntos pueden ser ganados por cualquiera de los jugadores, lo que añade intensidad y emoción a cada rally.